Los bosques arden, pero los jóvenes alzan la voz: El futuro está en disputa

Los bosques arden, pero los jóvenes alzan la voz: El futuro está en disputa

Jóvenes convocan a 3era movilización nacional para el 2 de octubre

Por: Salvador Oré politólogo y especialista en incidencia política de FOVIDA

Nos encontramos en un momento histórico. Los incendios forestales que azotan al Perú en las últimas semanas han sido devastadores como nunca antes en nuestra historia, pero esta vez, la respuesta juvenil y ciudadana ha sido fuerte, las movilizaciones ambientales actuales son de una magnitud nunca antes vista. Las y los jóvenes han salido a las calles, exigiendo acción y responsabilidad frente a una crisis que amenaza su futuro.

Aunque las causas de estos incendios siguen en debate, es claro que no es un fenómeno aislado y solo de este año. Desde 2017, los incendios forestales se han intensificado en Perú y Sudamérica. El 2019, en Perú, se registraron 664 incendios; en 2022, la cifra se duplicó a 1,431 (Ojo Público, 2023).

Las causas pueden clasificarse en tres:

  • incendios espontáneos (menos comunes),
  • quemas provocadas por agricultores que se descontrolan; e
  • incendios provocados por mafias para “ganarle terreno al bosque” y expandir actividades extractivas como la minería y el narcotráfico, pero también para expandir actividades legales como el monocultivo de palma aceitera, que gracias a la Ley Antiforestal, podrían recibir un título de posesión a pesar de que esos territorios fueron antes selva.

Sobre los incendios, el gobierno tardíamente ha cedido al reclamo de las protestas y se ha declarado el estado de emergencia en seis regiones. Ha sido un logro de las movilizaciones que se declare el estado de emergencia, pero ahora el movimiento que defiende los bosques ha asumido un objetivo común: pelear la derogatoria de la Ley Antiforestal. La movilización contra dicha ley ha surgido a inicios de este año articulada en el Movimiento No a la Ley Antiforestal), pero luego de las marchas por los incendios han surgido nuevos espacios y gente aún más joven de todo el país se ha articulado en un nuevo espacio (el Movimiento Ambientalista Peruano – MAP). Estas movilización que están ya han convocado a una 3era Marcha Nacional, y han generado una creciente presión para derogar la  Ley Forestal (Ley 29763).

ES POSIBLE DEROGAR LA LEY FORESTAL, UN HITO CLAVE

El centro de las demandas es claro: la derogatoria de la Ley Forestal. Esta legislación, impulsada por mafias y aprobada sin el debido proceso democrático, ha facilitado la deforestación. Detrás de su aprobación estuvieron grupos poderosos como la industria de palma aceitera, los que promueven los monocultivos en la selva y la CONFEDERACIÓN NACIONAL DE INSTITUCIONES EMPRESARIALES PRIVADAS (CONFIEP). Con un lobby feroz, aprobaron la ley rápidamente y cerraron la puerta a cualquier reconsideración.

Hoy, la juventud está decidida a enfrentar a las mafias que lucran con la destrucción de los bosques. Aunque se ha avanzado en el proceso de la derogatoria dentro del congreso, queda camino por recorrer. Si se logra la derogatoria, esa victoria abrirá la puerta a mecanismos de protección más efectivos para nuestros recursos forestales.

Proceso de derogación de la Ley Anti forestal en el Congreso

ES MOMENTO DE ACTUAR POR LOS BOSQUES

La urgencia es doble: controlar los incendios, asistir a los damnificados y rescatar la fauna afectada, pero además no debemos permitir que este momento de movilización se diluya sin cambios de fondo. Si no aprovechamos esta coyuntura, la crisis se olvidará y las políticas que destruyen los bosques seguirán.

Los incendios no son la única amenaza. La tala ilegal, minería informal, narcotráfico y monocultivos están despojando al país de sus bosques. También, los campesinos que invaden y deforestan. La crisis es integral y requiere una respuesta sistémica, pero la Ley antiforestal les facilitaría mucho el trabajo a las mafias al permitirles inscribir terrenos quemados como áreas para otras actividades agrícolas, industriales o mineras.

Las y los jóvenes han demostrado estar dispuestos a luchar por el futuro del planeta. Ahora mismo es urgente organizarnos para reforestar las áreas afectadas y, sobre todo, protegerlas de caer en manos de mafias, pero además es momento de lograr la derogatoria. Para eso necesitamos que toda la sociedad se una para dar un paso histórico en defensa de nuestros bosques.

Debemos actuar. Se ha convocado una tercera movilización nacional para el 2 de octubre.

Es la oportunidad de darle un golpe mortal a la Ley Antiforestal. Es el momento de construir el futuro que los peruanos nos merecemos. ¡Si se puede!