En este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, desde FOVIDA manifestamos nuestra profunda indignación frente a la complicidad del Estado con la violencia de género que nos viene matando a las mujeres.
El caso de Sheyla Cóndor Torres es un claro ejemplo de esta tragedia nacional: fue víctima de feminicidio a manos de un efectivo policial, enfrentó un sistema indolente que negó a su familia el derecho de denunciar su desaparición y obstaculizó su búsqueda. Esta negligencia de la Policía Nacional del Perú y la indiferencia de las instituciones reflejan un Estado que abandona, revictimiza y también violenta a las mujeres, perpetuando una cultura de impunidad.
Entre enero y octubre de 2024, la Defensoría del Pueblo registró 133 feminicidios y más de 5,500 alertas de mujeres desaparecidas, el 68% de ellas niñas y adolescentes. Estas cifras evidencian la magnitud de una epidemia de violencia que el Estado no está dispuesto a enfrentar con la seriedad que requiere y de la que es cómplice.
Esta situación evidencia las graves deficiencias de las instituciones encargadas de protegernos. En lugar de fortalecer las políticas de género y garantizar la igualdad, el gobierno actual ha retrocedido, debilitando las instituciones y promoviendo medidas regresivas. La amenaza de la desaparición del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y la reciente disposición que delega investigaciones de delitos a un sistema policial que también abusa de las mujeres, son solo ejemplos de este retroceso que incrementa la desprotección de mujeres y niñas víctimas de violencia.
El feminicidio de Sheyla nos duele y nos indigna, pero no cambiaremos esta situación hasta que se haga justicia para ella y para todas las mujeres que enfrentan la violencia en un Estado que sigue siendo cómplice de su desprotección.
Desde FOVIDA, este 25 de noviembre reafirmamos nuestra lucha contra la violencia de género y nuestras exigencias:
- Una investigación exhaustiva y transparente que esclarezca el feminicidio de Sheyla, identifique cómplices y sancione a los responsables.
- Reformas urgentes al sistema policial y de justicia, incluyendo capacitaciones con enfoque de género y protocolos eficaces para abordar casos de violencia.
- El fortalecimiento de políticas de género y del MIMP, como parte esencial de una democracia que respete, proteja y garantice los derechos humanos.
Alertamos a la ciudadanía sobre el peligro que representan las políticas antiderechos de este gobierno y reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad justa e igualitaria.
¡Abajo las políticas antiderechos de este gobierno!
¡Justicia para Sheyla, justicia para todas!