Por: Alberto Riva, especialista ambiental de FOVIDA

En pleno 2024 y aunque según la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se trata de un derecho humano, hay poblaciones en el mundo que no cuentan con un correcto acceso al agua potable, pero la situación no es tan lejana en el Perú, donde el 10% (3,3 millones) de la población no cuenta con una red pública de agua y el 23% (6,4 millones) no tiene conexiones de alcantarillado y en Lima, la segunda ciudad más grande del mundo levantada sobre un desierto y donde sólo llueve 9 milímetros al año después de El Cairo, capital de Egipto, se evidencia un panorama similar.

De acuerdo a la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), 635.000 peruanos/as no cuentan con agua potable en Lima. Se estima que una persona que se abastece de agua por camión cisterna paga cinco veces más que otra persona que se abastece por red pública (Desco, 2015)1. Con la emergencia sanitaria ocasionada por la COVID-19, los costos se elevaron y se hizo insostenible su acceso a las personas; esta situación reafirma la premisa de “los que menos tienen son los que más pagan”, como es el caso de la población que vive en las zonas altas de los distritos de San Juan de Miraflores y Villa María del Triunfo.

Además, la Sunass estima que un hogar que se abastece de agua por camión cisterna puede ahorrar más de 700 soles al año si contara con conexión a la red pública.

Recordemos que el limitado acceso al agua refleja las desigualdades sociales existentes, y al mismo tiempo está amenazado por diversas actividades que ponen en riesgo el abastecimiento de agua limpia para la capital.

En un contexto de cambio climático que se manifiesta en alta incidencia de olas de calor y sequías que afectan directamente la disponibilidad de agua, la ciudad de  Lima es extremadamente vulnerable a la escasez hídrica, debido a que el agua que se obtiene de los ríos es actualmente insuficiente para abastecer la creciente demanda poblacional (Aquafondo, 2020)2. .Incluso, la percepción del 67% de los/as habitantes en Lima y Callao considera que es probable que se vean afectados en la falta de agua y comida por consecuencia del calentamiento global (Sistema Urbano, 2024)3.

Un estudio desarrollado por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) y por la Sunass advierte que entre el 2036 y 2065 la disponibilidad de agua en las cuencas hidrográficas que aportan de este recurso a las ciudades se reducirían hasta en un 25 % a causa del cambio climático.

Es importante señalar que la escasez hídrica se traduce en un acceso restringido del agua, el cual ya es escaso en sectores vulnerables como Lima sur; el acceso precario al agua implica mayor riesgo de consumirla en condiciones de mala calidad, lo cual ocasiona impactos directos en la salud y bienestar de las personas por la prevalencia y exposición de enfermedades microbianas que ocasionan males digestivos, enfermedades transmitidas por vectores como el dengue y chikungunya y casos de deshidratación severa en los periodos de verano, con mayor incidencia en la población en situación de vulnerabilidad (niñas/os, mujeres gestantes y personas adultas mayores o con alguna discapacidad).

El estudio Crisis de agua, revela que la situación hídrica para Lima, en los próximos 10 a 15 años será desfavorable y, ante un escenario de disminución de 30% en la disponibilidad hídrica y en la oferta de agua, se perderían alrededor de 35 mil empleos, lo que, tomando en cuenta la composición familiar, afectaría a 120 mil habitantes aproximadamente.(Aquafondo, 2020)4

El limitado acceso recurso hídrico afecta a las mujeres que viven en zonas peri-urbanas de manera diferenciada

Las mujeres dedican gran parte de su tiempo a la gestión del agua en el hogar para las actividades diarias5.

Entonces, además de las actividades productivas que realizan para generar ingresos, asumen las actividades reproductivas relacionadas con la provisión de recursos como el agua lo que ocasiona desiguales oportunidades para su desarrollo personal.

La evidencia recogida en la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar – ENDES, señala que el  61 % de hogares peruanos sin acceso al agua potable, donde vive un niño menor de 5 años, son las mujeres las que, mayoritariamente, recogen y cargan el agua, para lo que destinan hasta 2 horas de su tiempo, lo que les resta posibilidades para realizar otras actividades como trabajar o estudiar (INEI, 2020)6

La falta de agua es una desventaja corrosiva, afecta la salud, la educación, el acceso al trabajo y otras capacidades del ser humano.

Por ello, es necesario que el Estado peruano, en sus diferentes niveles de gobierno se garantice el acceso a servicios de  agua y saneamiento que impacta en el cierre de brechas de igualdad de género y contribuye al desarrollo pleno de la ciudadanía, salvaguardando la seguridad hídrica, soberanía alimentaria y energética mediante la gestión sostenible del agua, mitigar los impactos del cambio climático y los fenómenos extremos; con ello se estaría dando cumplimiento efectivo del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6. (Informe ONU sobre el desarrollo de los recursos hídricos, 2023)7, además es importante que exista coherencia en las políticas públicas hacia la gestión de los servicios ecosistémicos hídricos en los servicios de saneamiento, así como la calidad de fuente y calidad del servicio; dado que la población, en especial del sur de Lima quieren agua segura y aspiran a contar con servicio de conexión domiciliaria con conexión a la red troncal. El problema es que, para la mayoría, ello puede tardar diez años o más, dependiendo de los planes de ampliación de cobertura del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) programado.

Acciones de las mujeres de Lima sur

Las autoridades del sector público y la cooperación deben escuchar e implementar  las propuestas de las mujeres organizadas de Lima sur para lograr una ciudad con justicia climática e igualdad de género, que se ven materializadas en las Agendas de Género y Cambio Climático de San Juan de Miraflores (SJM) elaborada por el Colectivo de Mujeres Trabajando frente al Cambio Climático – Comutrafrecc, de Villa El Salvador (VES) promovida por las Mujeres por la Agenda de Género y Cambio Climático de Villa El Salvador – REDAVES y en Villa María del Triunfo (VMT) impulsada por la Red de lideresas por la acción climática de Villa María del Triunfo (REDLAC-VMT).

Estos 3 espacios de acción ciudadana lideradas por mujeres han plasmado sus acciones para la buena gestión del agua en sus comunidades, entre las que destaco la vigilancia de la calidad del agua en las zonas más vulnerables de los distritos mediante proyectos articulados entre la Subgerencias de Salud y Poblaciones Vulnerables del gobierno local, la Dirección de Redes Integradas de Salud Lima Sur (DIRIS), Sedapal, Sunass y los comités vecinales, garantizando así la fiscalización de los estándares mínimos de calidad que debe tener el agua comercializada en las cisternas a fin de evitar las enfermedades relacionadas a agua contaminada; la promoción  de campañas sobre el uso, reúso, cuidado y calidad del agua, fomentando la corresponsabilidad en el hogar, en coordinación con dirigentas/es, autoridades y Sedapal; y dirigidas principalmente a instituciones educativas, familias de AA.HH., comedores populares y ollas comunes; la formación de promotores/as ambientales comunitarios/as para promover las buenas prácticas de almacenamiento y desinfección del agua como parte de las acciones impulsadas por el Programa Municipal Educca del gobierno local, o impulsar la implementación de tecnologías innovadoras y sostenibles para el reúso de aguas domésticas que sirvan al riego de huertos urbanos a fin de evitar el derroche de agua, especialmente en actividades donde se puede reutilizar el agua, como los comedores populares.

 

Referencia Bibliográfica:

  1. Reporte urbano – ambiental. Una mirada a la periferia de la ciudad / Jaime Miyashiro & César Orejón. Lima: DESCO – Programa Urbano, 2015. https://www.desco.org.pe/reporte-urbano-ambiental-una-mirada-a-la-periferia-de-la-ciudad
  2. Crisis de agua: Una amenaza silenciosa para el desarrollo económico / Grupo de Análisis para el Desarrollo. Lima: AQUAFONDO, 2020.
  3. Sistema Urbano, 2024. Clima y Resiliencia en la mirada urbana. Reporte de percepciones sobre cambio climático y riesgos en Lima y Callao https://www.limacomovamos.org/wp-content/uploads/2024/03/CambioClimaticoResilienciaLimaCallao.pdf
  4. Fondo de Agua para Lima y Callao – AQUAFONDO, 2020. Estudio Crisis de agua: una amenaza silenciosa para el desarrollo económico https://aquafondo.org.pe/wp-content/uploads/2020/06/Estudio-Crisis-de-Agua-una-amenaza-silenciosa-para-eld-esarrollo-econ%C3%B3mico.pdf
  5. Estudio de vulnerabilidad de hombres y mujeres del distrito de Villa María del Triunfo frente al cambio climático. Lima. FOVIDA, 2020.

https://fovida.org.pe/wp-content/uploads/2020/01/FOVIDA-Estudio-de-Vulnerabilidad-VMT.pdf

  1. Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI. Encuesta Demográfica y de Salud Familiar. Lima: 2020 https://www.datosabiertos.gob.pe/dataset/encuesta-demogr%C3%A1fica-y-de-salud-familiar-endes-2020-instituto-nacional-de-estad%C3%ADstica-e
  2. United Nations, The United Nations World Water Development Report 2023: Partnerships and Cooperation for Water. UNESCO, Paris

https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000384655